Juicio por Maradona: “Soy inocente y lamento mucho su muerte”, dijo Leopoldo Luque

“Buenos días señores jueces. Como primera medida, quiero analizar lo que se dijo como causa de muerte del señor Diego Maradona. Pero antes quiero decir que soy inocente y que lamento mucho su muerte“.
Con esas palabras, el neurocirujano Leopoldo Luque (45) arrancó su sorpresiva declaración este jueves en el día 2 del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60), que lo tiene junto a otros seis profesionales de la salud en el banquillo de los acusados.
La primera parte del testimonio del neurocirujano ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón se extendió a lo largo de media hora.
Segundo día del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Foto: Francisco Loureiro.Su exposición se centró en la causa de muerte de Maradona, según su autopsia, y en su rol durante la internación domiciliaria del “Diez”.
Luque basó todos argumentos en bibliografía médica y en papers (investigaciones) realizados por distintos profesionales de la salud de nivel internacional.
El imputado hizo referencias a temas vinculados al informe de autopsia como la insuficiencia cardíaca aguda, el peso del corazón de Maradona, la cirrosis, la taquicardia, la agonía y la internación domiciliaria, entre otras cuestiones.
El abogado Francisco Oneto y su cliente, Leopoldo Luque, detrás. Foto Francisco Loureiro.“No vengo a decir lo que me parece, vengo a decir lo que está escrito”, expresó Luque, con tono firme y mirando a los jueces. Frente a él, tenía una serie de papeles que contenían la bibliografía a la que hizo referencia durante su declaración.
“La insuficiencia es un diagnóstico clínico, no se puede hacer en una autopsia, se puede presumir, pero no hacer”, indicó como primera medida.
Sobre la miocardía dilatada asociada a la tóxicos, Luque aseguró que distintos estudios indicaron que “se puede revertir”.
Julio Rivas, el otro abogado de Luque. Foto: Francisco Loureiro.“Ellos aconsejan medicar de por vida, en eso coincidimos con los peritos, pero esa recomendación se hizo en el 2021, por eso Diego no recibía medicación”, indicó.
“Diego desde el 2007 no recibió ninguna medicación cardíaca, está en su historia clínica y el médico era Alfredo Cahe”, agregó.
El siguiente punto que tocó Luque fue el edema agudo de pulmón y la agonía de 12 horas, tal como aseguró un informe llevado a cabo por una junta médica de más de 20 especialistas, realizada en 2021.
“Al paciente lo reanimaron una hora. Paran y por pedido de la familia vuelven a reanimar. Reanimaron un cadáver. El edema agudo en el RCP puede ser ocasionado en minutos, no necesita horas, días, semanas; no necesita justo del 11 al 25″, señaló
El fiscal Cosme Iribarren. Foto: Francisco Loureiro.En relación con la enfermedad renal crónica, Luque aseguró que Maradona “estuvo internado en una clínica y nadie vio nada. Se analizó desde el 2000 porque en los últimos tres meses dio bien (el estudio)”.
El último tramo de la declaración de Luque se basó en la internación domiciliaria de Maradona, que ocurrió entre el 11 y 15 de noviembre de 2020 en una casa del lote 45 del barrio San Andrés, de Benavídez, en Tigre.
El fiscal Patricio Ferrari. Foto: Francisco Loureiro.“Yo dije explícitamente que era neurocirujano, que no era psicólogo ni psiquiatra. Dije que estaba de acuerdo de buscar un (médico) clínico”, afirmó.
Negó además que haya aislado a Maradona de su familia y ratificó que llegó al “Diez” por parte del abogado Matías Morla, representante del ex capitán de la Selección Argentina en sus últimos años.
“En cuanto a la injerencia, ‘que Luque decide todo, Luque coopera, soy neurocirujano con subespecialidad en cirugía de columna. Cuando llegó el momento donde yo realmente podía hacer uso de mi expertise, me lo prohibieron y no el paciente”, aclaró sin referirse a los responsables.
Luego afirmó que nunca habló con los enfermeros que intervinieron en la internación domiciliaria porque “no estaba a cargo” de ella.
Segundo día del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Foto: Francisco Loureiro.“No me reportaban nada clínico. Las apreciaciones las hice yo mismo. Remarco, todos sabían que era neurocirujano”, apuntó.
“La hija me dijo puntualmente que iba a buscar un clínico y aclaró ella que yo era neurocirujano”, expresó antes de finalizar su exposición, sin tampoco mencionar de qué hija de Maradona hizo referencia.
La relación con Maradona y su función
Luego de los dichos de Luque, el abogado Fernando Burlando mostró una serie de chats entre Maximiliano Pomargo, asistente de Maradona, con Luque en los que dan a entender que tenían que convencer a las hijas sobre la internación domiciliaria.
Imagen de Maximiliano Pomargo junto a Maradona cinco días antes de la muerte del Diez.A raíz de esta prueba, Luque pidió volver a declarar y, tras un cuarto intermedio, se extendió sobre su relación con Maradona, su participación en la operación del hematoma subdural y su posterior recuperación en la casa de San Andrés.
El imputado dijo que conoció a Maradona entre 2016 y 2017 y que recién en la pandemia por Covid comenzó a verlo más seguido. “Yo lo empecé a ver que estaba mal, triste, tomaba mucho alcohol”, recordó sobre aquel año.
Luque aseguró que si bien no era el médico clínico de Maradona, era quien llamaba a distintos profesionales para que sea atendido, según requería la salud del “Diez”.
“Si eso es ser medico responsable, de cabecera, vamos a creer que lo era”, afirmó.
La declaración de Luque fue en un tono tranquilo, sin sobresaltos, pero con algunos momentos de angustia. Así explicó los audio con Pomargo, a quien “le seguía la corriente”, señaló.
Luego recordó el último cumpleaños de Maradona, en el que al entonces técnico de Gimnasia de La Plata se lo vio en un mal estado general, caminando lento, al igual que sus expresiones.
“Él no estaba bien. Todos éramos conscientes de que tenía una recaída al alcohol. El día del cumpleaños se lo vio muy mal. Yo voy a verlo al otro día porque él me escuchaba a mí y yo lo quería mucho, lo amaba, era mi ídolo y mi amigo”, describió.
Luque convenció a Maradona de un chequeo general en la clínica Ipensa de La Plata. Allí surge que tenía un hematoma subdural del lado izquierdo, “el cognitivo”, explicó el especialista.
El neurocirujano dijo que era para operarlo y así lo hizo, en la Clínica Olivos, ya que en Ipensa consideraban lo contrario. Maradona fue intervenido el 3 de noviembre.
También explicó una charla que tuvo con el empresario Víctor Stinfale, quien le negó la posibilidad de que él lo opere a Maradona, a pesar de que el ex futbolista pidió que así sea.
“El único momento donde podía intervenir como médico, que podía utilizar mi conocimiento que logré con mucho esfuerzo, no me lo permitieron. Pensé en irme a mi casa, pero si hacia eso, Diego no se iba a operar”, indicó.
Tras la operación, la familia junto a los médicos Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, además de integrantes de Swiss Medical y otros profesionales de la salud, decidieron que Maradona sigue su rehabilitación con una internación domiciliaria.
“Yo a las hijas no les mentí”, reiteró el neurocirujano y sostuvo que “la mejor opción era una internación domiciliaria”. Para Luque,, Maradona “era una persona de voluntad propia como lo dijo Jana cuando declaró en la fiscalía, ‘la mejor versión de mi papá’”, agregó.
“Yo soy neurocirujano, no soy clínico, ni psiquiatra ni psicólogo. Lo que generé es un vínculo y una relación. Yo dejé mi función explícita, nunca la oculté”, dijo
Por último, se refirió a que Gianinna Maradona dijo que “había que buscar un clínico” porque él era neurocirujano. “’Déjenme que voy a averiguar’, dijo Gianinna, y no averiguó nunca”, le apuntó.
El otro punto álgido de la declaración fue cuando contó que el 18 de noviembre Maradona, que no quería ver a nadie de los que estaban en la casa, le preguntó al médico clínico Pedro Di Spagna, quien había ido a revisarlo: “¿Vos qué miras?”.
“¡Es mentira!”, gritó desde su lugar el médico, quien estuvo siempre presente en cada audiencia, del juicio anterior y en las dos primeras de este nuevo debate.
“Gianinna me preguntó si estaba hinchado y le dije que no lo percibí. Lo percibí enojado”, se limitó a decir antes de dar por concluida su declaración.
Un comienzo de audiencia movido
Durante la mañana, la acusación denunció que “no hubo lealtad procesal”, ya que la defensa no avisó con antelación que el médico iba a declarar.
En el inicio de la jornada de este jueves, los abogados defensores del médico, Julio Rivas y Francisco Oneto, avisaron a los jueces que su defendido tenía la intención de prestar declaración.
Luego de una oposición por parte de la fiscalía y del abogado Burlando, el juez Gaig dio lugar al pedido de la defensa para que el neurocirujano declare antes de los testigos citados para la jornada.
Esto provocó el descontento de los fiscales generales de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y del abogado representante de Dalma y Gianinna Maradona.
Es que parte de las defensas habían solicitado el martes pasado que la fiscalía comunique con un plazo de 24 horas de antelación la lista de testigos para la jornada siguiente.
De este modo, ayer se conoció que los testigos para este martes iban a ser el subcomisario Lucas Farías, el primer policía que llegó a la casa donde murió Maradona; el médico Juan Carlos Pinto, quien firmó el acta de defunción, y Gianinna Maradona.
El médico Juan Carlos Pinto. Foto: Francisco Loureiro.“Pinto está enfermo, es un señor grande. Se agraviaron de no querer sorpresa, con buena fe podrían haber dicho que iba a declarar así no traía un tipo enfermo. No hay buena fe procesal. Parece una cargada”, se quejó Ferrari.
Burlando le pidió a Gaig “orden” y que como presidente del tribunal “haga uso de forma total de sus atribuciones que le da el Código para ordenar esto”.
“Así no vamos a poder dar un solo paso. Vamos camino a un mal debate”, anticipó.
Allí comenzó un intercambio entre la defensa de Luque, los fiscales y Burlando que debió contar con la intervención del tribunal.
Dalma y Gianinna Maradona, en el primer juicio. Foto Guillermo Rodríguez Adami.En ese momento, Oneto intentó manifestarse mientras que Gaig estaba dando a conocer su decisión. Como no le dieron la palabra, el defensor pidió dejar constancia de que no le dieron lugar, lo que derivó en la amenaza de Burlando de denunciarlo por “falsedad ideológica de instrumento público”.
Antes de dar a conocer la resolución, el juez llamó a la reflexión y lo advirtió respecto de su actitud contra el tribunal. “Modere y baje los gestos”, le indicó.
Tras ello, el juez Gaig dio lugar al pedido de los defensores para que sea Luque quien declare primero en el debate.
“Prevalecen los derechos del imputado”, argumentó el magistrado.
A raíz de ello, desde la fiscalía pidieron un cuarto intermedio para poder analizar las declaraciones del neurocirujano durante la instrucción de la causa. Además, desistieron de los testigos de la fecha.
Desde la acusación indicaron a Clarín que la defensa de Luque “no hubo lealtad procesal” por no anunciar la decisión del imputado, tal como pidieron con los testigos.
El tribunal dispuso un cuarto intermedio de una hora hasta la declaración de Luque, uno de los siete profesionales de la salud que llegan a este segundo juicio por el delito de “homicidio simple con dolo eventual”, cuya pena prevista va de 8 a 25 años de cárcel.
Fuente: www.clarin.com



